<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803</id><updated>2011-04-21T15:38:08.244-07:00</updated><category term='Cristian Páez'/><category term='Nicolás A. Alvarez Lozzi'/><category term='Por J. P. Medina'/><category term='Mas allá del trapecio dorado'/><category term='Romina Carbonetti'/><category term='Alan Rubi'/><category term='José Luis Muñoz'/><category term='EMILIO ROBLES HORA'/><category term='Estelle Talavera Baudet'/><category term='Maria Guadalupe Castellanos'/><category term='CECILIA NAVARRO RIOS'/><category term='27 paraguas'/><category term='Ximena Garcia'/><category term='Luis Héctor Gerbaldo'/><category term='pequeñas y grandes letras'/><category term='Yamilka Noa'/><category term='Hector Mauricio Crisosto'/><category term='Carlos Barbarito'/><category term='Juan Mildenberger'/><category term='MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ'/><category term='La Poesía'/><category term='Angélica Meza'/><category term='Victoria Garcia.'/><category term='gaceta editorial'/><category term='Lilia Hernández Vergara'/><title type='text'>Pequeñas y Grandes Letras GE</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-225145601407497824</id><published>2009-04-15T09:25:00.000-07:00</published><updated>2009-04-15T09:26:13.745-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juan Mildenberger'/><title type='text'>Luz</title><content type='html'>En un ataque de oscuridad &lt;br /&gt;rompí una luz en pedacitos &lt;br /&gt;que enseguida &lt;br /&gt;se desparramaron &lt;br /&gt;en remotos rincones de la noche. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me apuré a juntarlos, &lt;br /&gt;pero llegó el día, el sol, &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;y algunos pedacitos de luz &lt;br /&gt;se perdieron para siempre. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por: Juan Mildenberger&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-225145601407497824?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/225145601407497824/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=225145601407497824' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/225145601407497824'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/225145601407497824'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/04/luz.html' title='Luz'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-572625002316728023</id><published>2009-04-15T09:24:00.000-07:00</published><updated>2009-04-15T09:25:17.014-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Victoria Garcia.'/><title type='text'>Prueba de Amor</title><content type='html'>(A nosotras... que nos quisimos tanto)&lt;br /&gt;Por Victoria García &lt;br /&gt;Cinco años atrás, en un país que era el mío &lt;br /&gt;Hacía frío en aquella mañana de agosto. Los árboles estaban casi desnudos, los eucaliptos viejos con sus raíces profundas rasgando las veredas. Tu bufanda fucsia, tu saco largo negro y mis manos frías y sudorosas sintiendo lo mismo que aquel día en que caminé con mamá rumbo a la escuela en mi primer día de clase. Tus manos apretaban las mías, jugaban con la excusa de mitigar el frío. En realidad, sólo intentaban darme valor. A pesar de esto, mis piernas temblorosas confirmaban el miedo instalado en mi garganta, en mi estómago, en mi mente. Treinta y cuatro años para llegar a la primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía contar cada árbol que veía desde la ventana del taxi, y sentir un cosquilleo entumecido entre mis dedos flacos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había escuchado tantas veces a mis amigas en la preparatoria hablar de su primera vez. Algunas manifestaban la vergüenza de haber tenido que desnudarse frente a alguien nuevo y casi desconocido. Otras, la molestia de ser invadidas por un objeto extraño a su cuerpo y por tener que abrirse relajadamente, sabiendo que serían penetradas sin amor. Más de una confirmó que, para una mujer, su primera vez nada tenía que ver con una fantasía gratificante o cómoda. Y que el estrés provocado les había impedido tener una buena experiencia. Todos estos recuerdos de mis diecisiete años adolescentes, venían a mi mente mientras el taxi acortaba camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ternura de tus ojos me envolvía hasta protegerme, como la sonrisa de mamá al verme llorar cuando pasé el umbral del salón en mi primer día de clase escolar. Tu sonrisa dibujada con perfección tenía la firma de la mano de Dios, el sello de la bondad. Y ese era el mejor regalo a mi valentía de vivir. Sin embargo, eras la culpable de mi actual tormento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué razón tenías que dejarme pasar este miedo y esta vergüenza atroz?, ¿por qué razón no comprendías mi negación continúa?, ¿cuántas veces debía explicarte que yo no deseaba ser mujer?&lt;br /&gt;  La excusa de tu actitud era que esto era un acto de amor. Así le llamaste, “una prueba del amor que sientes por mí”. “Vic, si me amas, debes darme esta prueba de amor”, y sonreíste maternalmente, igual que mamá cuando me dijo: “Vic, ya eres toda una mujercita. Hoy irás a tu primer día de clase” y acomodó mi corbata azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Te adoraba! No dudé mucho en darte el “SI” y dejar en ti la decisión de una cita, día, fecha, hora. Entonces elegiste una fría mañana de agosto, y ahí llegamos: dos eucaliptos frente a la puerta de entrada y un montón de baldosas levantadas en la acera. El cartelito de madera labrado leía: “Clínica de la Mujer Unión”.&lt;br /&gt;¡Qué diablos hacía yo ahí, si nunca en mi vida me había sentido realmente una mujer, a pesar de que mamá creyera la contrario, yo solamente era una nena con mente de nene! Y en ese instante supe de los miedos escondidos: El pánico a dejar el juego del eterno machito interior; reconocer la ausencia del pene que nunca tuve y la falta de los espermas que jamás te embarazarían; aceptar que solo es la imaginación de hacerte sentir más que tu propio marido de díez años; asumir que mi cuerpo tenía vagina, óvulos, ovarios, trompa de Falopio y útero por más que yo fantaseara con un par de huevos cuando me masturbabas; dejar el juego que tanto te gustaba cuando hacíamos el amor; dejar obligadamente por un momento, el ser quien creía ser y enfrentar la realidad de lo que no quería ser, el saber que era también mujer (lo demás, ¡puro cuento!); aceptar que sólo era un cuento creerme Don Juan cuando tus ojos llenos de placer entregaban tus orgasmos en mis manos. Sí, definitivamente al entrar allí dejaba de ser ese machito que tanto te gustaba imaginar en mí y que tanto me había creído yo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El abrir de piernas anual a un ser desconocido, llamado ginecólogo, no era para mí. Eso era para las mujeres como tú, que se casan y sueñan con ser mamá. Realmente, ¿cuándo creíste que yo era mujer?, ¿a caso no te conté que mi papá estaba frustrado porque jamás jugué con las muñecas que me regaló?, ¿que desgarré el vestido rosado con botones dorados que mi mamá me había puesto para ir a misa un domingo, porque yo odiaba las faldas y ella no lo entendía?, ¿que quería ser trailero para viajar por el mundo en un trailer y amar muchas chicas?, ¿que nunca pude jugar a las mamás sin dejar de ser yo el papá, ni a las enfermeras sin dejar de ser yo el doctor?. ¿Te enamoraste por mis actitudes de mujer fatal o por mi espíritu masculino? &lt;br /&gt;“Clínica de la mujer”, y ¡¿qué tengo yo de mujer?! Pero ahí estamos las dos. En la sala de espera que se convierte en una sala de tortura, entre las mujeres embarazadas y los llantos de niños pequeños que taladran mis oídos de mujer sin instinto de llevar un bebé en el vientre durante nueve meses. Yo, obligadamente sintiéndome la peor de todas cuando me preguntas: “Vic, ¿cómo es posible que jamás te hicieron un Papanicolaou?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único “papá” conocido era el mío, y no se llamaba Nicolaou; así que, ¿cómo explicarte? Mejor te miro con mezcla de vergüenza, ignorancia y miedo, y digo, “y no sé. . . ¡Yo qué sé! Jamás pensé en venir. Si nunca me dolió nada, además esto es cosa de mujeres; ¡yo no soy mujer!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estoy ahí, no puedo escapar. Una señora chilena con sonrisa bonachona sentada tras un escritorio de metal escucha atentamente tu petición de estar a mi lado para infundirme valor, pues es mi primera vez. Te presentas como mi pareja y parece no asombrarse mucho. Me parece extraña su actitud, ¿acaso las lesbianas iban al ginecólogo y yo no sabía? Quizá esta señora esté más acostumbrada que otras doctoras.&lt;br /&gt;Para aflojar mis nervios me habla de su país, y tú le cuentas que yo viajé mucho por el sur de Chile. Así que como partido de ping pong se pasan la pelotita por arriba de la red; no digo ni palabra al respecto. Luego de este preámbulo comienza el interrogatorio:&lt;br /&gt;-“¿Edad?”&lt;br /&gt;-“34”, acomodo mis piernas cruzadas a lo John Wayne.&lt;br /&gt;-“¿Métodos anticonceptivos &lt;br /&gt;usados?”&lt;br /&gt;-“Ninguno. Soy lesbiana; no uso condón”, respondí riendo entre nerviosa y canchera; pero parece que mi chiste no le gustó mucho.&lt;br /&gt;-“¿Última relación sexual?” Te miro y te ríes cómplice.&lt;br /&gt;-“Pues la noche anterior”, digo, recordando que se suponía no debía tener relaciones sexuales la noche anterior para no tener flujo vaginal durante el examen.&lt;br /&gt;-“¿A qué edad tuvo su primer relación sexual?”&lt;br /&gt;-“A los diecisiete, creo”, pues nunca me quedó claro la edad.&lt;br /&gt;-“¿A qué edad tuvo su primer menstruación?”, anota y llena casilleros.&lt;br /&gt;-“Creo que a los 15”, y me acuerdo cuando creía que estaba con alguna enfermedad porque no me paraba la sangre ahí abajo. Ese ignorante de mi padre que nunca me explicó nada y mamá que no estaba ya a mi lado para responderme justo en la edad más complicada: mi adolescencia. Y a falta de ella, las vecinas son buenas para decir: ‘Bueno nena, ya no podés andar jugando con los varones porque te pueden hacer un hijo!’&lt;br /&gt;-“¿Cuántas parejas sexuales ha tenido?” Y ahí sí, me mata la pregunta.&lt;br /&gt;-“No sé, nunca las conté”. Por arriba de los lentes me mira; te mira. Me miras; te miro.&lt;br /&gt;-“¿No sabe con cuántas personas tuvo sexo en su vida?”&lt;br /&gt;-“Y no, tengo mala memoria” y ya quiero que me trague la tierra; pero en Montevideo es imposible, no existen los terremotos, ¡pucha!&lt;br /&gt;Esta mujer no entiende que en cuánto más mujeres uno tenga en su vida, más machito es; se trata de un cuadro de honor y prestigio.&lt;br /&gt;-“Bueno, ¿más de cinco?”&lt;br /&gt;-“Sí”.&lt;br /&gt;-“¿Más de diez?”&lt;br /&gt;-“Sí”.&lt;br /&gt;Y la mujer creo se da por vencida y siento tu molestia al escuchar mi respuesta. Te quiero hablar con la mirada, ‘Si hubieras aparecido antes, no hubiesen sido tantas, te estaba buscando, amor. Solo quería encontrarte y quedarme contigo’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tengo que subirme a la camilla, sacarme la ropa, abrir las piernas y siento que no soy yo. ¡Yo no me abro de piernas! Por algo siempre supe que jamás tendría hijos; pobres mujeres. Bueno, será sólo esta vez, la primera vez; total es por amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierdo un poco la noción del tiempo cuando miro como se coloca sus guantes, como agarra el espéculo y, ya, siento que me voy a desmayarme.&lt;br /&gt;Cinco años más tarde en otro país que no es el mío&lt;br /&gt;Hoy es una templada mañana de octubre, día de tu cumpleaños. Aquí no hay Eucaliptos con raíces profundas ni veo árboles alrededor, sólo cemento por todos lados y largas limusinas. Las baldosas están perfectamente alineadas, y mi bicicleta me espera en el parquímetro exactamente en la puerta de entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde habrá quedado tu saco largo negro y tu bufanda fucsia? Mis manos sin tus manos metidas en los bolsillos. No veo tu mirada tierna intentando protegerme ni la firma de Dios en tu sonrisa perfecta. Mamá tampoco está conmigo para acompañarme en este camino a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de salir de un edificio muy lujoso de diez pisos con vidrios espejados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi espalda se lee un cartelito de bronce muy brillante “Beverly Hills Diagnostic Cancer Center”. No siento miedo al abrir el sobre con el resultado del ultrasonido; tampoco ansiedad, pero prefiero abrirlo ahora antes de seguir camino. Nadie será testigo de mi valor ni de mi debilidad cuando necesite el abrazo que me diga “No estás sola”. Me haz enseñado a estar sin vos, como mamá me enseñó a estar sin ella. Y puedo saber que ese abrazo vendrá del cielo o de mí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tumor” leen mis ojos nublados, “lado derecho del útero… 8 cm”. &lt;br /&gt;“Tumor” escucha mi mente en silencio. ¿ Me quedará poco tiempo de vida?&lt;br /&gt;“Tumor” y se me viene aquella mañana helada de agosto en Montevideo rumbo a mi primera visita con el ginecólogo. Siento tus manos apretando las mías, veo la sonrisa de mamá. La firma de Dios en su sonrisa perfecta.&lt;br /&gt;¡Mierda!, ¡quién me manda a ser mujer!.&lt;br /&gt;“Vic, hay que ir al ginecólogo una vez al año”, y tu ternura me abraza. “Vic, dame la prueba de tu amor, vamos al ginecólogo juntas”.&lt;br /&gt;Y tenías razón.&lt;br /&gt;Publicado  por cortesía de  “Impacto!” APLA, CA. (Los Angeles, 2004)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por: Victoria Garcia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-572625002316728023?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/572625002316728023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=572625002316728023' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/572625002316728023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/572625002316728023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/04/prueba-de-amor.html' title='Prueba de Amor'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-6215253296775853243</id><published>2009-04-15T09:21:00.000-07:00</published><updated>2009-04-15T09:24:10.835-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hector Mauricio Crisosto'/><title type='text'>La pluma dorada</title><content type='html'>La estación prácticamente vacía adorna maliciosamente mi soledad, a lo lejos gritos de vendedores de café y otras chucherías rompe la continua sonoridad del silencio impaciente y oportuno de un viaje como tantos otros. La silueta de una mujer acercarse meneando exageradamente sus caderas irrumpe la escena de una noche fría e invernal, su vestimenta de faldón extremadamente breve y abrigo de piel barata delatan prejuiciosamente el oficio de tal luciérnaga de la noche, al pasar junto a ella un olor rancio a colonia inglesa y transpiración apagan bruscamente mi deseo carnal hacia esa mujerzuela de sábanas raídas.&lt;br /&gt;Luces en el andén y el característico ruido de aire comprimido de los frenos avisa inconfundiblemente la llegada de mi autobús, apresuro mi caminar y subo sigilosamente peldaño a peldaño las no muy cómodas escalinatas; el aire caluroso y pesado contrastan enérgicamente con la destemplada noche exterior; rostros semiadormecidos y demacrados, muchos de ellos con claras expresiones de molestia, me observan pasar sin detener su mirada en mis detalles de hombre embrutecido por la rutina, mis ojos buscan resueltos el asiento 28, fijación indeleble como tantas otras de mi personalidad, después de mínimos esfuerzos oculares tomo posesión de lo que por plata me pertenece, al menos por unas cuantas horas más. ¡Suerte la mía!, el asiento 27, por fin desocupado, que placer y relajo el no tener que aguantar a viejas regordetes o vecinos habladores.&lt;br /&gt;La marcha del bus transporta mi atención a la inagotable oscuridad del reflejo vidrioso del paisaje campestre, al contemplar el rodaje fílmico de casas rústicas y espinos encorvados mi pensamiento se quieta en discontinuas reflexiones de errores amorosos pasados, proyectos siempre inconclusos e idealismos al límite de la locura e irrealidad absoluta; ¡ese soy yo!, el más fiel admirador de la mentira cicatrizante, fantasista por naturaleza y por opción absoluta, un instante me basta para transportar la lógica y la razón a los escondrijos más absurdos e irrisorios.&lt;br /&gt;De pronto, un frenazo brusco quiebra oportunamente tanta meditación  intrascendente, las amarillentas luces internas se encienden sorprendiendo a muchos como yo en relajadas y descolocadas posiciones. El rudo ventanal que aún me mira de reojo deja entrar la delgada silueta de una mujer, una voz sencilla y alegremente femenina despierta el trasnoche caldeado.&lt;br /&gt;- Disculpá, ¿está ocupado el asiento?, -sus labios moldeados a modo de risa segura de su agrado y belleza terminaban formando una dulces y pronunciadas margaritas en su rostro enmantado, sus ajustados jeans azules daban forma a una figura sobrecogedoramente hermosa, al sentarse su rostro trasuntaba una expresión misteriosa de secreto placer que la envolvía.&lt;br /&gt;En mi agradable turbación no podía entender “el por qué una mujer como ella se había sentado al lado mío, existiendo innumerables asientos desocupados en esos momentos”.&lt;br /&gt;Mi cinismo, pero sobre todo, el miedo a enfrentar una conversación con ella imponía en mi ánimo una nerviosa y tensa situación que vislumbraba no podría manejar con la más mínima calma y propiedad y que delataría mi soledad y nulo éxito en el amor. No me quedaban muchas opciones, y el tiempo era escaso para tomar una de ellas, o me bajaba un sueño fingidamente profundo o regresaba desconcentradamente al cristal empañado y a mis eternas divagaciones idealistas, opté por lo segundo, pues, en mis deseos ocultos anhelaba poder tocar aunque sea con mis palabras, esos labios, ese rostro, y ese cuerpo.&lt;br /&gt;De reojo pude apreciar que ella insistentemente me observaba como tratando de buscar el preciso instante o la precisa excusa para romper aquel silencio e indiferencia; aquellos instantes, al percibir el inminente contacto con aquella portentosa mujer, fueron de una pasmosa inquietud y pavor; sin duda, no sabría cómo responder a tal desafío, sin que mi embobada y nula experiencia con mujeres como ella quedara en evidencia. Un frenazo brusco samarreó repentinamente nuestros cuerpos, ella con rostro angelical, casi imperturbable, me miró y con risa segura y llana exclamó de sus labios:&lt;br /&gt;- Menudo chofer éste- su acento argentino, no reconocido por mí anteriormente, acariciaba mis oídos como la más armoniosa canción de Annie Ross. &lt;br /&gt;- Con sonrisa profesionalmente vendedora, conteste- Ah… sí…&lt;br /&gt;- De dónde yo vengo, seguro que a este pelotudo le quitan la licencia en el acto.&lt;br /&gt;- Con risa menos marcada- Aquí no pasaría eso, la mayoría de los choferes corren como locos.  &lt;br /&gt;- Bueno, en todas partes hay personajes así –conservando una risa de amabilidad y sencillez- y vos viajás muy seguido.&lt;br /&gt;- Bueno sí, por mi trabajo.&lt;br /&gt;- Y disculpá la patudés, pero, ¿a qué te dedicás?&lt;br /&gt;- Soy escritor de cuentos- contar puros cuentos es lo que hago ahora, lo bueno de decirlo es que pareciese que la gente al escuchar que escribes ya no te miran como un tonto gueón que apenas vende libros –Y tú, qué haces.&lt;br /&gt;- Mirando sigilosamente su reloj– ¡Yo!, estudio, voy en el último año de Literatura Anglo- Hispánica; pero vos, ¿qué tipo de literatura escribís?.&lt;br /&gt;- Umm… de todo un poco, pero me tiran más las de temática existencialista.&lt;br /&gt;- Ah… así como Dostoievski…, a mí me fascina ese tipo de novelas– mirando otra vez el reloj.&lt;br /&gt;(Parece que no me creyó mucho, o la estoy aburriendo, la mirada a su reloj la delata).&lt;br /&gt;– No, nunca pa’ tanto, yo escribo cuentos no ma’, todavía no me lanzo con las novelas, es mucho más complicado por el tiempo que hay que dedicarles.&lt;br /&gt; - Pero yo que vos me arriesgaría a probar con la novelas, de seguro te iría fenómeno-mirando su reloj.&lt;br /&gt;(Con risa irónica, si supiera que no escribo ni cartas y voy a ser capaz de escribir una novela, con qué ropa). &lt;br /&gt;- No creo, seguramente hay miles de escritores mejores que yo, y que las editoriales ni los pescan.&lt;br /&gt;- Con ceño seguro y firme- Pero si vos sos un genio, no podés dejarnos con la ilusión de leer alguna de tus obras maestras.&lt;br /&gt;Con semblante de sorpresa y un poco de molestia:&lt;br /&gt;- ¡Oye!...&lt;br /&gt;- Fernanda, me llamo Fernanda Almoracid- estira confiadamente su blanca y tersa mano para estrecharla junto a la mía.&lt;br /&gt;(Hago lo mismo pero con un leve gesto de desconfianza en mi mirada).&lt;br /&gt;- Yo me llamo Roberto Salazar- Esta mina de seguro se dio cuenta que estoy mintiéndole y me está agarrando pa’ la palanca- No te burles así por favor- con gesto de risa desabrida-, yo sé que no tengo ni pinta de escritor, pero quién sabe el día de mañana, uno no predice el futuro.&lt;br /&gt;- Mirando nerviosamente su reloj y con voz entrecortada por la emoción- Te equivocás si pensás que me estoy burlando de vos, lamentablemente no te puedo decir mucho, pero no podés dejar de escribir, millones de personas como yo en el futuro disfrutan y admiran la profundidad de tu narrativa- suena la alarma de su reloj y ella refleja su desagrado en sus delicadas facciones y penetrantes ojos azules- Me tengo que marchar, se me acabó la pasantía; Don Roberto, fue un verdadero orgullo y emoción haberlo conocido en persona, desearía que en su tiempo fuera tan reconocido y valorado como en el mío, tomá- entrega una pluma dorada con tinta azul, incrustada la inscripción latina “Ab alio expectes alteri quod faceris”, esperé mucho tiempo por éste grandioso momento en mi vida, en nombre de mis profesores, mis compañeros de Literatura y el mío propio le entrego este pequeño recuerdo.&lt;br /&gt;(Atónito Roberto observaba y escuchaba las sentidas palabras de Fernanda sin poder comprender en su real dimensión la fuerza y franqueza de sus expresiones, le parecía que era todo irreal, un sueño idealista más, como tantos otros en su rutinaria vida, un beso húmedo y tibio sintieron sus labios al encontrarse con los de aquella muchacha misteriosamente hermosa).&lt;br /&gt;- La observé alejarse lentamente por aquel angosto pasillo, en su marcha y mi embelesamiento mis ojos se llenaron repentinamente de lágrimas hasta cegarme completamente, sentí que alguien tomaba tímidamente mi brazo derecho y una voz insistente me decía.&lt;br /&gt;- Señor, señor…&lt;br /&gt;- Como traído de un sueño profundo y reparador dirigí la mirada hacia mi derecha y vi un muchacho de camisa blanca y repuse soñolientamente - Sí, ¿qué pasa?.&lt;br /&gt;- Disculpe que lo despierte, su pasaje por favor.&lt;br /&gt;- Todavía un poco aturdido y desconcertado- Sí claro, tome.&lt;br /&gt;- Gracias, se va a bajar en el terminal Central o en el Constitución.&lt;br /&gt;- En el terminal Constitución por favor; disculpe, no vio usted a una señorita alta, de tez blanca y ojos azules sentada al lado mío. &lt;br /&gt;- Pequeña pausa y con movimiento suave de cabeza- No señor, ¿por qué?, ¿pasó algo?.&lt;br /&gt;- Ah, no, por nada; oiga en cuanto rato más llegaremos a Osorno.&lt;br /&gt;- Bueno señor hacen como 10 minutos nomás que salimos, yo creo que en dos horas más.&lt;br /&gt;(El semblante de Roberto palideció por la confusión y el desconsuelo de haber posiblemente imaginado tan extraño sueño, en su mente todavía permanecían vívidas las imágenes de aquella muchacha hermosa de inmensos y hondos ojos azulados, pausadamente indagó a su alrededor y detuvo su mirada en algo que brillaba a sus pies, para saciar su curiosidad se agachó y cogió el objeto, la sorpresa irradió nuevamente su rostro al observar la lapicera dorada con la inscripción “Ab alio expectes alteri quod faceris”, su mirada por unos largos instantes divagó en el lejano horizonte de su ventanilla, y contemplando nuevamente la pluma, de sus oscuros y gruesos labios brotó espontáneamente una irónica y placentera sonrisa). &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Por: Hector Mauricio Crisosto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-6215253296775853243?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/6215253296775853243/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=6215253296775853243' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6215253296775853243'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6215253296775853243'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/04/la-pluma-dorada.html' title='La pluma dorada'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-5775707232178462843</id><published>2009-04-15T09:20:00.001-07:00</published><updated>2009-04-15T09:21:43.060-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='José Luis Muñoz'/><title type='text'>EL OTRO KLAUS</title><content type='html'>Otto Glessner entró en la cervecería Heidelberg que se abría en una de las  populosas esquinas de la plaza Oberagen de la ciudad de Zurich. El ambiente, al entrar, olía a cerveza, generosa y espumosa cerveza que los camareros escanciaban en jarras de barro de todos los tamaños, a salchichas de Frankfurt y a tabaco de pipa. Buscó por el local, rápidamente, hasta que su mirada topó con la del hombre de la gabardina.&lt;br /&gt; "En la cervecería Heidelberg, a las seis, estará su contacto. Lo reconocerá por su gabardina blanca, por la montura de sus gafas dorada y por un ejemplar de "Frankurt Main" que llevara bajo el brazo".&lt;br /&gt; Otto Glessner se aproximó al individuo de la gabardina y tomó asiento en su mesa.&lt;br /&gt; ─ Herr Koenig, me imagino.&lt;br /&gt; ─ ¿Y usted debe ser Otto?&lt;br /&gt; ─ Kostner me dijo que usted me daría instrucciones.&lt;br /&gt; Koenig no miraba de frente, cosa que a Otto no le agradó. Koenig tenía una cara pétrea, unos ojos pequeños, unas arrugas pronunciadas, esculpidas en la frente por el cincel de los años, la barbilla tan cuadrada que no parecía humana. Abrió los labios ligeramente para dejar pasar un sorbo de cerveza y luego habló en voz baja, mirándose las gruesas manos mientras hablaba.&lt;br /&gt; ─ Vaya al excusado. En la cisterna encontrará una bolsa de plástico con todas las instrucciones. Dentro hay un billete de tren, una pistola Luger con su cargador completo y una fotografía. La fotografía no es muy clara, pero es lo único que tenemos de Klaus. &lt;br /&gt; ─ ¿Klaus? ¿Nadie me había hablado de Klaus?&lt;br /&gt; ─ Ese hombre no debe bajar del tren.&lt;br /&gt; ─ Pero a mí nadie me había hablado de eliminar a Klaus.&lt;br /&gt; ─ ¿No se echará atrás ahora? No lo podemos consentir. No hay otro hombre. Si Klaus consigue llegar hasta la frontera alemana nuestros hombres del interior caerán de forma inexorable. ¿Entiende cuál es su responsabilidad?&lt;br /&gt; ─ La entiendo.&lt;br /&gt; Y guardó silencio, hasta que el hombre de la gabardina se levantó, pasó por su lado y le susurró antes de perderse entre los parroquianos que inundaban la cervecería Heidelberg.&lt;br /&gt; ─ Buena suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                      ***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otto Glessner se encerró con llave en su habitación. Hacía frío, pero la señora Girondelle,  que había heredado de su difunto marido un enfermizo sentido del ahorro, se negaba a encender la caldera central de carbón aduciendo que aún no habían entrado de lleno en el invierno.&lt;br /&gt; Otto, estremeciéndose, se metió dentro de la cama sin desvestirse; sólo se sacó los zapatos con las puntas de los pies, mientras se frotaba las manos. La noche caía en la ciudad de Zurich y las mortecinas farolas inundaban con su luz amarillenta las calles húmedas de la urbe. &lt;br /&gt; Desde que había tomado de la cisterna del lavabo de la cervecería Heidelberg la bolsa de plástico que contenía el billete de tren, la pistola Lugger y la fotografía de Karl, una sensación de angustia y frío le dominaba. &lt;br /&gt; Bernstein no le había informado bien en qué consistiría su misión. Bernstein había omitido deliberadamente revelarle que debía matar a un hombre. ¿Por qué él, que no se había distinguido precisamente en actividades armadas, cuyo labor era, simplemente, la de mero correo de la organización? La razón de ello se le escapaba. ¿O quizá se tratara simplemente de probar su fidelidad, de poner a prueba su lealtad?&lt;br /&gt; Otto había visto la muerte en dos ocasiones, y la sensación que le produjo aquello le hizo perder el apetito durante semanas. La primera de aquellas muertes fue un ajusticiamiento, alguien había soplado que Lucas el Carnicero, apodado de esa guisa porque en la vida civil, antes de que estallara la horrenda guerra, estaba empleado de matarife en una granja de Rusembrock, ─ en broma se decía que del roce diario con los cerdos se le había pegado un cierto olor desagradable y también la tersura rosácea de su piel ─ era un traidor, un nazi infiltrado en la organización, y el delator había aportado pruebas que a los cinco miembros del comité de decisión les parecieron concluyentes e irrefutables. Otto asistió a su ejecución en un viejo almacén de telas, abandonado y oscuro, una ruina que pronto iba a ser demolida. Lucas el Carnicero estaba pálido, sudaba, temblaba y tartamudeaba tratando de dar toda clase de explicaciones mientras el verdugo, un tal Loester, un tipo frío y calculador, ajustaba el silenciador a su pistola. Sólo oyó un zumbido y luego una silueta que se derrumbaba en la penumbra y el ruido sordo de ochenta kilos de carne cayendo sobre el suelo del almacén. Y después frío, un frío espantoso. &lt;br /&gt; El segundo muerto que vio fue su padre. Hacía tiempo, desde la desaparición de su atractiva madrastra Berta con un agente de seguros con fama de conquistador, que el señor Glessner había decidido echar un pulso a la bebida. Era frecuente encontrarlo trasegando cervezas en las tabernas que cerraban más tarde, sentado en las escalinatas del puerto, con la vista fija en el agua oleosa, con una botella de vino en la mano o completamente echado sobre la acera de cualquier calle del barrio portuario. Aquella noche Otto se despertó al sentir un golpe sordo seguido de un grito ahogado y un gemido entrecortado. Al pie de las escaleras yacía el señor Glessner, víctima de la última y definitiva borrachera, con el cráneo quebrado y un cerco de sangre circundando la coronilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                         ***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En la estación de Kronisberg el bullicio era similar al de cualquier jueves. De Kronisbger, nudo ferroviario de Zurich, partían los ferrocarriles que llevaban hasta la frontera de Schaffahusen y los Alpes italianos, por ello no era casual que coincidieran en el mismo andén tipos tan desparejos como los cetrinos italianos del sur que, agotada la temporada agrícola, volvían a sus tierras ufanos de sus ahorros, los circunspectos suizos o los alemanes en viajes de negocios que regresaban a su país.&lt;br /&gt; ─ Último aviso a los pasajeros con destino al Schaffausen. Tren 8 estacionado en la vía 4 iniciará en breve su trayecto.&lt;br /&gt; Permaneció hasta el límite de tiempo en el andén. Se había pasado la noche anterior en vela, en la habitación gélida de la señora Girondelle, mirando una y otra vez la foto de Klaus hasta estar seguro de haberla memorizado, de saber identificarle y localizarle. No era un tipo vulgar para su suerte; piel blanca y ojos claros, azules o verdes, no se podía apreciar en la fotografía, nariz grande para el prototipo de ario que trataba de exportar el III Reich, cejas espesas que casi se juntaban en los extremos de los arcos supraciliares.&lt;br /&gt; Oyó un silbido y vio como el vagón más próximo experimentaba una sorda sacudida. De un salto se encaramó al estribo y luego ascendió despacio los peldaños mientras el tren, a trompicones, cogía velocidad y dejaba atrás los andenes, la estación, la ciudad, y se internaba, voraz, por el interior de un valle otoñal.&lt;br /&gt; ─ ¿No encuentra su compartimiento, señor?&lt;br /&gt; Otto movió la cabeza, expresivamente, mientras alargaba al jefe de tren el billete. &lt;br /&gt; ─ Está en la cola, el último vagón.&lt;br /&gt; ─ Muy amable.&lt;br /&gt; Esperó a que el jefe de tren pasara al siguiente vagón para comenzar la inspección del convoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                 ***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otto examinó a conciencia todos los vagones. Indagó en los compartimientos a través de las puertas acristaladas o, cuando tuvo alguna duda sobre la identidad de algún viajero, se internó en el interior de ellos pretextando que no encontraba su asiento. En el segundo vagón, junto al de cafetería, encontró un individuo que bien podría ser Klaus, pero su estatura no coincidía con la que Bernstein le había indicado en el dorso de la fotografía, metro ochenta; aquel tipo escasamente haría el metro sesenta, lo pudo medir pese a hallarse sentado entre dos mujeres y ligeramente ladeado en su asiento. El otro posible Klaus, que halló tras recorrer todo el convoy y cruzarse de nuevo con el jefe de tren, al que contestó a su pregunta de si ya había encontrado su compartimiento con un efusivo "Sí, gracias", estaba de pie en uno de los pasillos, oteando el paisaje por la ventanilla bajada, aspirando el aroma del valle al atardecer. Era un tipo alto, fornido, y era bastante similar a la fotografía que guardaba en el bolsillo, parecido en todo menos en la tonalidad del pelo, mucho más oscuro el de la fotografía que el del presunto Klaus.&lt;br /&gt; Podía serlo como podía no serlo. ¿Cómo estar completamente seguro de que ese hombre era el que buscaba? ¿Cómo cerciorarse de ello? ¿Por ser el que más se parecía de todos los viajeros que había inspeccionado? Aquello no era determinante. Podía existir un margen de error y fracasar su misión. Asesinar a un falso Klaus tendría entonces una doble lectura de fracaso. Primero asesinar a un pobre inocente, privarle de la vida, y hacerlo él, que tanto odiaba la maldita misión, que tan incómodo  se sentía en ella; segundo, dejar en libertad al verdadero Klaus, con lo que la red interior quedaría totalmente desmantelada y sus compañeros serían masacrados y él, con todo seguridad, objeto de una ejecución sumarísima, del estilo de la de Lucas el Carnicero. Sólo si algún conocido se dirigiera al posible Klaus por su nombre podría salir de dudas, pero tenía la sospecha de que el posible Klaus, como él, viajaba solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                      ***&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Las ciudades pasaban a más velocidad de lo que Otto deseara. Glattbrugg, Kloten, Bulach. Unos carteles balanceándose sobre los andenes, iluminados por focos amarillentos, que se detenían lo justo para que Otto pudiera deletrearlos y comprobar con angustia su proximidad a la frontera alemana.&lt;br /&gt; El tren, para Otto, se había convertido en una larga serpiente, tan venenoso como el ofidio, en cuyo interior no conseguía obtener la paz ni razonar con un mínimo de cordura. Pasaba de un vagón a otro, escudriñando caras y más caras dentro de los compartimientos, esperando la apertura de las puertas de los retretes para ver si quien salía de ellos guardaba algún parecido con Klaus, entrando y saliendo del vagón cafetería.&lt;br /&gt; ─ ¿Encontró por fin su compartimiento, señor?&lt;br /&gt; Era la cuarta vez que tropezaba con el jefe de tren. Había coincidido con él en el primer vagón, en el vagón de cola, mientras esperaba abrirse la puerta de un retrete.&lt;br /&gt; ─ ¿Falta mucho para la frontera alemana?&lt;br /&gt; Le miró de forma sospechosa. Lucía un bigote prusiano, ancho y de abundante pelo, cuyas guías luchaban contra la ley de la gravedad; seguramente era un suizo alemán, un disimulado simpatizante del cabo austriaco al que la proverbial neutralidad de su país le estuviera pareciendo una deshonor.&lt;br /&gt; ─ Tres estaciones, caballero. &lt;br /&gt; Klaus, Klaus, ¿dónde estás, maldito Klaus? El hombre que estaba sentado entre las dos mujeres se había levantado y se había dirigido al vagón cafetería. No podía ser él, pese a su parecido, imposible aquel tipo de piernas cortas y cierta cojera al andar. Bernstein se lo hubiera dicho, habría hablado de su estatura y de su defecto físico. El otro Klaus seguía asomado a la ventanilla del tren. ¿Qué estaba escudriñando en la oscuridad? Las luces titilantes de las aldeas, perdidas en las montañas, el contorno rojizo de las nubes, sobre el más oscuro cielo, o, simplemente, se escondía, disimulaba, sabiéndose acechado. Se aproximó y, como él, pegó la nariz al cristal de la ventanilla, y mientras lo hacía lo miró de reojo. El posible Klaus temblaba, como si se sintiera amenazado, como si presintiera cercano un peligro. Y a fe cierta que el peligro estaba muy próximo a él, a sólo cincuenta centímetros.&lt;br /&gt; Dejaron atrás la estación de Neuhausen, la última antes de entrar en territorio enemigo.&lt;br /&gt; ─ ¿Vuelve a Alemania? ─ le preguntó Otto en alemán.&lt;br /&gt; El posible Klaus giró la cabeza. Estaba muy pálido y le miró sobresaltado mientras tragaba saliva y la nuez se estremecía en su cuello, amenazando estrangularlo.&lt;br /&gt; ─ Sí, regreso por un asunto familiar grave. ¿Y usted?&lt;br /&gt; ─ Yo debo cerrar un negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                  ***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tocó la culata de la Luger. Estaba fría. Tan fría como su mano, o su corazón. Acechó, desde una punta del vagón, a que éste se vaciara. La gente entraba en sus compartimientos a recoger sus equipajes y momentáneamente, en el pasillo, que se le antojaba larguísimo sólo estaban él y el presunto Klaus. Montó  el arma, bajo la gabardina, quitó el seguro, ajustó con cuidado el silenciador. El tren entró en un túnel, al final del cual estaba Alemania, y aquella era la última ocasión, la única. Avanzó por el pasillo, bamboleándose todo él por los traqueteos del tren, hacia el presunto Klaus que comenzaba a despegarse del vidrio. La víctima hizo un gesto, como una media vuelta, que fue interpretado por Otto como una huida, o un deseo, tal vez, de entrar en su compartimiento a recoger su equipaje para descender del tren y pasar el control aduanero. El disparo no se oiría, ni el grito; los silbidos del tren, el ruido que hacía atravesando el túnel, la rítmica melodía de las traviesas se convertirían en cómplices del asesinato.&lt;br /&gt; ─ ¡Klaus! ─ gritó Otto ─ ¡Klaus! ─ volvió a gritar, con voz desgarrada, mientras la distancia entre ambos se acortaba con tanta rapidez como los pies de Otto, adormecidos, que no sentía, se deslizaban por el pasillo. &lt;br /&gt; Hubiera deseado que no se volviera, que se hubiera refugiado en su compartimiento, que le hubiera rectificado y dado otro nombre, pero no fue así. El hombre se volvió y le miró con extrañeza a los ojos. &lt;br /&gt; Entonces disparó Otto sobre él, sin sacar el arma de la gabardina, por entre los botones negros y redondos, un respiradero de su coraza, y vio a Klaus alcanzado de lleno por los impactos caer al suelo tras golpearse la nuca con el vidrio al que había estado apegado durante todo el viaje. Saltó por encima de él, se dirigió al vagón de cola, como alma que lleva el diablo, y de repente el frío que durante tantos días le había invadido desapareció para dejar paso a un calor abrasador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                  ***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Berstein le había condenado a muerte y Loester estaba allí, con la pistola montada, apuntándole mientras, detrás de él, la única escapatoria era el agua helada del lago Constanza. La organización del interior había caído en peso, se hablaba de un sinfín de ejecuciones, de una purga en el estamento militar proclive a una acción militar contra el Reich, y él, Otto, era el único responsable. Todo se basaba en una cuestión de interpretaciones. En una medida. Bernstein había jurado solemnemente que había proporcionado a Otto toda la información precisa para que pudiera identificar y eliminar a Karl en el viaje de Zurich a Schaffhausen. De nada le había servido a Otto decir que entre la información facilitada por Bernstein había un dato crucial erróneo que había hecho fracasar toda la operación: la estatura de Klaus. Otto había asesinado a un inocente y había sido instrumento en manos de una mente retorcida que jugaba a las dos cartas y libraba su guerra particular. Estaba convencido de que el engaño de Bernstein había sido deliberado, de que el falso judío escapado de la Alemania nazi no era otra cosa que un agente de la Gestapo que se había infiltrado en la organización con el fin de desmembrarla. Pero se llevaría su convicción a la tumba. ¿Quién iba a escucharle? ¿Loester? El ejecutor ya había apretado tres veces el gatillo antes de que Otto pudiera expresar su último pensamiento, y el hijo del señor Glessner se zambulló con tres balas de plomo en el cuerpo en las oscuras y gélidas aguas del lago Constanza como una víctima más de la locura homicida que recorría Europa.    &lt;br /&gt;Fin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por: José Luis Muñoz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*El otro Klaus obtuvo un accésit en el II Premio de Relatos Ciudad de Huelva antes de ganar el Premio Valdealgorfa en el año 2008. Ha sido publicado en la revista La Estrella, de La Caixa, La Bolsa de Pipas, revista literaria, .38, magazine del género negro,  y por el Ayuntamiento de Zaragoza y Huelva, respectivamente, así como en la revista digital C&amp; M&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-5775707232178462843?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/5775707232178462843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=5775707232178462843' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/5775707232178462843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/5775707232178462843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/04/el-otro-klaus.html' title='EL OTRO KLAUS'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-1973477504916416119</id><published>2009-04-15T09:18:00.000-07:00</published><updated>2009-04-15T09:19:06.568-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luis Héctor Gerbaldo'/><title type='text'>ENCARNADO</title><content type='html'>Lluvia, jugos, dedos exploradores&lt;br /&gt;caricias, piel tibia, ojos cerrados,&lt;br /&gt;suspiros, perfumes, cabellos en la frente,&lt;br /&gt;sabores, músculos tensos, muslos rozándos,&lt;br /&gt;espaldas recorridas por manos,&lt;br /&gt;cuellos sabedores de sensaciones,&lt;br /&gt;lenguas intrusas, lenguas receptoras,&lt;br /&gt;senos inocentes, pezones culpables,&lt;br /&gt;palabras que reclaman, poros que responden,&lt;br /&gt;glúteos víctimas de manos que castigan,&lt;br /&gt;brazos compresores, bocas acopladas,&lt;br /&gt;pechos agitados, muros resquebrajados,&lt;br /&gt;muslos desplazados, laberintos lúbricos,&lt;br /&gt;manos contenedoras, sexos contenidos,&lt;br /&gt;caverna habitada por tejidos latientes,&lt;br /&gt;empujes descontrolados,&lt;br /&gt;palabras de ruego, súplicas por más,&lt;br /&gt;orgasmos contenidos, placentera violencia,&lt;br /&gt;torrente, gritos, besos, ahogos, cáliz,&lt;br /&gt;golpes, aprietes, receptar, saciar,&lt;br /&gt;repetir, moldear, fusionar, dar, recibir,&lt;br /&gt;enloquecer, soñar, volar, extasiarse,&lt;br /&gt;ceder, flaquear, besar, suspirar,&lt;br /&gt;tenderse sobre mi, descansar allí,&lt;br /&gt;relajar los latidos, recibir las caricias,&lt;br /&gt;escuchar dos palabras de amor al oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por: Luis Héctor Gerbaldo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-1973477504916416119?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/1973477504916416119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=1973477504916416119' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1973477504916416119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1973477504916416119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/04/encarnado.html' title='ENCARNADO'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-6018095200540840983</id><published>2009-04-15T09:17:00.001-07:00</published><updated>2009-04-15T09:17:29.449-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juan Mildenberger'/><title type='text'>Lágrimas</title><content type='html'>Acarreaba sus lágrimas a todas partes, sin inconvenientes, hasta que se topó con un coleccionista de lágrimas, de ésos que abundan. &lt;br /&gt;El coleccionista de lágrimas quedó deslumbrado e intentó comprárselas con desesperación, pero nunca llegaron a un acuerdo, y él siguió acarreando sus lágrimas a todas partes, sin inconvenientes. &lt;br /&gt;Cuando le llegó la noticia de la muerte del coleccionista a manos de un traficante de lágrimas, él se deshizo de las suyas en el primer charco que encontró, y ya nunca volvió a llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por:Juan Mildenberger&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-6018095200540840983?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/6018095200540840983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=6018095200540840983' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6018095200540840983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6018095200540840983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/04/lagrimas.html' title='Lágrimas'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-5275256406350704315</id><published>2009-03-31T12:06:00.000-07:00</published><updated>2009-03-31T12:07:14.268-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yamilka Noa'/><title type='text'>INSOMNIO</title><content type='html'>Supongo que pocos saben de este transitar por la noche&lt;br /&gt;con un cuchillo en la mano, sin mango, afilado.&lt;br /&gt;Verme a mí misma sangrar, sin saber quién me aferra, me ordena herirme.&lt;br /&gt;Yo trato de soltar el cuchillo pero mi otro yo, supongo;&lt;br /&gt;murmura que lo necesito para el viaje.&lt;br /&gt;La noche es áspera, son ásperas todas; son noches para casar&lt;br /&gt;al fantasma que me desvela.&lt;br /&gt;Caigo de rodillas, con las mejillas, limpio las gotas de sangre&lt;br /&gt;derramada.&lt;br /&gt;Estoy agotada.&lt;br /&gt;Nadie sabe, supongo; cuan agotador es este transitar por la noche.&lt;br /&gt;Se asoma el alba, el cuchillo se me escurre de las manos…&lt;br /&gt;Me levanto y despacio, más muerta que muerta&lt;br /&gt;y más viva que muerta, me dirijo al cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por: Yamilka Noa&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-5275256406350704315?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/5275256406350704315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=5275256406350704315' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/5275256406350704315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/5275256406350704315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/03/insomnio.html' title='INSOMNIO'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-655818383608639855</id><published>2009-03-31T12:05:00.000-07:00</published><updated>2009-03-31T12:06:23.648-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yamilka Noa'/><title type='text'>FORTALEZA VULNERABLE</title><content type='html'>Escucho todo,&lt;br /&gt;el ruido y la confusión se agarran de los pelos&lt;br /&gt;en la habitación callada,&lt;br /&gt;en donde la mujer de un retrato teje su quimera&lt;br /&gt;y el reloj se ha detenido en una hora indeseable:&lt;br /&gt;la del silencio ineludible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento ajena, &lt;br /&gt;la araña colgada del techo &lt;br /&gt;se ha inventado una escena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Afuera!-, me grita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De dónde cree ella &lt;br /&gt;que sale el rumor de tormenta que golpea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡De mi interior!, yo la enjaulé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy más fuerte que esta casa cáncana&lt;br /&gt;y su egotismo introvertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de mí he encarcelado torbellinos,&lt;br /&gt;demonios, &lt;br /&gt;ladrones de órganos que llegaron al lugar equivocado&lt;br /&gt;porque en mi casa todo es de hierro,&lt;br /&gt;incluso el corazón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy una fortaleza&lt;br /&gt;aunque desgraciadamente escuche todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por: Yamilka Noa&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-655818383608639855?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/655818383608639855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=655818383608639855' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/655818383608639855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/655818383608639855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/03/fortaleza-vulnerable.html' title='FORTALEZA VULNERABLE'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-4528586648430805659</id><published>2009-03-31T12:04:00.002-07:00</published><updated>2009-03-31T12:05:00.370-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos Barbarito'/><title type='text'>Nabokov</title><content type='html'>Nabokov&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo a los que van a llevarlo, agrisado&lt;br /&gt;y ciego, bajo un cielo cuyo peso se duplica&lt;br /&gt;y curva las ramas. Son los mismos&lt;br /&gt;que van a llevarme también a mí, &lt;br /&gt;en una mañana de escarcha, &lt;br /&gt;de mí quedará una manzana en un plato,&lt;br /&gt;que se pudrirá sin ser pelada ni comida.&lt;br /&gt;¿Y él, qué es lo que deja?&lt;br /&gt;¿Un temblor silente, un alerce abstracto?&lt;br /&gt;¿Una mariposa inventada,&lt;br /&gt;huellas de bicicletas sobre la arena,&lt;br /&gt;un nido abandonado, un muro nocturno, un pisapapeles?&lt;br /&gt;Desnudo bajo su traje blanco,&lt;br /&gt;ya no verá nacer una nueva palabra&lt;br /&gt;entre moon y moonbeam;&lt;br /&gt;lo cargan en una carretilla de jardinero,&lt;br /&gt;se lo llevan cuesta abajo, &lt;br /&gt;por un sendero, tumbado sobre hojas secas&lt;br /&gt;y tallos quebrados, más allá de fulgores de nácar,&lt;br /&gt;de erratas, sarcasmos y nogales.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Carlos Barbarito&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-4528586648430805659?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/4528586648430805659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=4528586648430805659' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4528586648430805659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4528586648430805659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/03/nabokov.html' title='Nabokov'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-971332448926744952</id><published>2009-03-31T12:04:00.001-07:00</published><updated>2009-03-31T12:04:20.949-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angélica Meza'/><title type='text'>Puto el que lo lea</title><content type='html'>Tenía 8 años cuando comencé a escribir. Cogí el cuaderno de mi compañera de banca y escribí “PUTO EL QUE LO LEA”; lo escondí dentro de sus útiles para después delatar con el profesor el florido lenguaje de ella: Camila. Harta de sus burlas fue mi forma de ponerle fin, y aunque lloró incesantemente nadie la libró de un reporte. Camila me amenazó de muerte pero yo le enfaticé mi descaro: “Soy mas lista que tú, no pierdas el tiempo, eres una boba.”&lt;br /&gt;La riña continuó unos días después, pero nadie como yo para el drama, así que ante las múltiples acusaciones, resbalé sobre mis mejillas lágrimas y recordé el indicio del mal comportamiento de Camila; esa era su suerte: ser la grosera y mentirosa del salón.&lt;br /&gt;En quinto grado me enamoré de su primo, quien ingresó al colegio por un cambio de casa. Paco era un niño pelirrojo y bravucón, travieso y muy guapo; cuando Camila intuyó mis intenciones quiso prevenirlo pero nadie como yo para coquetear. Paco y yo fuimos novios casi tres semanas, nos animo el poder compartir secretos, yo le confesé ser la mente criminal de todas las fechorías imputadas a su prima; él ser la causa de que sus padres se divorciaran. Cargados de culpa nos dimos nuestro primer beso.&lt;br /&gt;Paco resultó tener una mente más perversa que la mía, ideó dejar huella de su coraje y juntos pintamos en la puerta de la dirección: PUTO EL QUE LO LEA, como sello de su prima. Camila había ido demasiado lejos, se fue suspendida por dos semanas. A Paco le dio miedo compartir y se interesó más por el béisbol, yo fingí poca importancia y me hice novia de su amigo Juan. Aprendí, quién quiere ser culpable vive al límite sus culpas y quién quiere escribir, aunque sea en la puerta de la dirección es un buen inicio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Angélica Meza&lt;br /&gt;http://angymeza.blogspot.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-971332448926744952?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/971332448926744952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=971332448926744952' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/971332448926744952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/971332448926744952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/03/puto-el-que-lo-lea.html' title='Puto el que lo lea'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-1995950154270936896</id><published>2009-03-31T12:02:00.000-07:00</published><updated>2009-03-31T12:03:22.147-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maria Guadalupe Castellanos'/><title type='text'>Para el capitán</title><content type='html'>Para el capitán &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cuerpo, un tesoro el cual encontré con gran dificultad, por que podré disfrutar de lo preciado y bello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus  ojos, par de estrellas brillando e iluminado el camino…ese camino del gozo, del sexo, el de la lujuria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Esa boca tan pequeña, roja, dulce y antojable, pues es la mejor cereza, más deliciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y su  piel,  un durazno, tiernito y dulce, y justo en medio un gran hueso, el cual se antoja para poder morder, las mejillas simplemente un par de bombones rosados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él es el océano y yo su navegante siguiendo a ese par de estrellas, llego a una isla preciosa, en donde nadie se encuentra, más que la navegante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después al despertar, me doy cuenta de que quién explora el océano, no soy yo, si no tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está encima de mí, viéndome a los ojos… tocándome con la delicadeza de los pétalos de una rosa, desde lo más lindo como la cara, el cuello, mis senos, la pelvis, mis piernas y así hasta mis pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mordiéndome los labios y penetrándome con todo el placer y el amor del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias capitán: &lt;br /&gt;Por el gran viaje del placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por: Maria Guadalupe Castellanos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-1995950154270936896?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/1995950154270936896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=1995950154270936896' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1995950154270936896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1995950154270936896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/03/para-el-capitan.html' title='Para el capitán'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-1423610660996637296</id><published>2009-03-31T12:00:00.000-07:00</published><updated>2009-03-31T12:01:58.051-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ'/><title type='text'>Un  Viaje  por los caminos polvorientos de la tierra</title><content type='html'>Un  Viaje  por los caminos polvorientos de la tierra&lt;br /&gt;que se mueve por las caminatas de  la entrega de las cartas ,&lt;br /&gt;donde las pequeñas letras de  un verdugo ,&lt;br /&gt;aprieta  la vèrtebra de esos sueños que se mueven&lt;br /&gt;como las marejadas de esos barcos que colapsan&lt;br /&gt;en el precipicio de las mentes  llenas de arañas ,&lt;br /&gt;que trepan por las ventanas de esos vidrios rotos ,&lt;br /&gt;por el silabario jamàs aprendido .&lt;br /&gt;Es el retorno de esos arenales de furia ,&lt;br /&gt;donde   Jesùs  estalla en los cerros hirientes &lt;br /&gt;por la mirada de esas ancianas con bastones ,&lt;br /&gt;donde el sonido de los ratones ,&lt;br /&gt;es como una melodía fúnebre ,&lt;br /&gt;en las calles sin nombres , sin esperanzas .&lt;br /&gt;Es el torrente de agua en las tardes calurosas&lt;br /&gt;en la prèdica de los sermones   &lt;br /&gt;por aquellos àngeles de rostro curtivo &lt;br /&gt;por los vientos de los pètalos de las flores del cementerio  .&lt;br /&gt;Los perros caminan como pequeños señores  feudales &lt;br /&gt;en los tronos  imaginarios de las calles polvorientas ,&lt;br /&gt;por la entrega de esas cartas opresoras .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-1423610660996637296?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/1423610660996637296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=1423610660996637296' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1423610660996637296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1423610660996637296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/03/un-viaje-por-los-caminos-polvorientos.html' title='Un  Viaje  por los caminos polvorientos de la tierra'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-4945388117625024579</id><published>2009-01-08T11:25:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:26:01.827-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estelle Talavera Baudet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='27 paraguas'/><title type='text'>HOMBRE NO ACUÁTICO</title><content type='html'>Es alentador tenerte,&lt;br /&gt;ver tus dos manos al timón&lt;br /&gt;prendiendo el lazo complicado&lt;br /&gt;que ata, ancla,&lt;br /&gt;el barco al cielo&lt;br /&gt;en plena tormenta de aleteos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es alentador conservar la calma,&lt;br /&gt;tener branquias cuando sumerges&lt;br /&gt;nuestra historia bajo el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espera, apagaré la luz.&lt;br /&gt;Suena música cada vez&lt;br /&gt;más cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logro respirarte, a ti y a tus ojos&lt;br /&gt;de aguas picadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mar rompe a los pies de la cama;&lt;br /&gt;un pez cogió mis gafas.&lt;br /&gt;Tal vez no veía bien...&lt;br /&gt;qué alentador que vea,&lt;br /&gt;que no tropiece en tus zapatos,&lt;br /&gt;que sepa&lt;br /&gt;esquivar las puertas semiabiertas&lt;br /&gt;de esta casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te duchas en pleno pasillo&lt;br /&gt;bajo estas aguas tibias.&lt;br /&gt;Yo tengo tiempo de verte,&lt;br /&gt;de querer tus caderas,&lt;br /&gt;tu sexo,&lt;br /&gt;de aplaudir las aguas,&lt;br /&gt;las versiones apagadas de&lt;br /&gt;las notas en este último revuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es querer. Y yo quiero.&lt;br /&gt;Hoy, lo he logrado, soy pez de agua dulce&lt;br /&gt;que sala las comidas insípidas&lt;br /&gt;al lado&lt;br /&gt;de tus aletas de hombre disfrazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te imploro traerte aquí la superficie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdí el trabajo no acuático,&lt;br /&gt;el calor de las aceras,&lt;br /&gt;el teléfono que flota,&lt;br /&gt;su cable enrollado,&lt;br /&gt;extenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu resoplido resultó ser una&lt;br /&gt;gran burbuja saliendo de tu boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás gracioso, aquí abajo, conmigo,&lt;br /&gt;hombre no acuático.&lt;br /&gt;Estás gracioso fuera de contexto,&lt;br /&gt;junto a mis escamas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No has perdido tu seriedad conmigo,&lt;br /&gt;pero sí el sonido de tus pasos&lt;br /&gt;y el rozar de la sábana&lt;br /&gt;en un mal sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás gracioso,&lt;br /&gt;hombre fuera de tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus ojos buscan ventanas&lt;br /&gt;en esta pecera llena de distracciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira qué piruetas hago,&lt;br /&gt;qué serenidad de calma acolchada.&lt;br /&gt;de usurpador de pesadeces&lt;br /&gt;y tormentas de acero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún no sabes respirar,&lt;br /&gt;hombre no acuático,&lt;br /&gt;bajo mis aguas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- &lt;br /&gt;autor: Estelle Talavera Baudet&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://27paraguas.blogspot.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-4945388117625024579?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/4945388117625024579/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=4945388117625024579' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4945388117625024579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4945388117625024579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/01/hombre-no-acutico.html' title='HOMBRE NO ACUÁTICO'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-1675722692161753130</id><published>2009-01-08T11:24:00.001-08:00</published><updated>2009-01-08T11:49:49.553-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alan Rubi'/><title type='text'>Estate of Mind</title><content type='html'>Drenched in light&lt;br /&gt;awaiting sunset&lt;br /&gt;scattered memories of you&lt;br /&gt;those beautiful eyes&lt;br /&gt;gifted laugh!&lt;br /&gt;my private conspirator, my soul&lt;br /&gt;at dawn I release a cry&lt;br /&gt;hoping it catches your lips&lt;br /&gt;and turns into a kiss&lt;br /&gt;I miss you, I kiss you&lt;br /&gt;I keep writing poems to no one&lt;br /&gt;flying my thoughts like kites&lt;br /&gt;that always end up tangled up in wires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;So I pick up my pieces&lt;br /&gt;dust off and keep on playing&lt;br /&gt;in this my early life crisis.&lt;br /&gt;Repeating myself in coffee dates&lt;br /&gt;I think I've given up the idea of everlasting love...&lt;br /&gt;"forever" is an extreme, that more than often causes pain&lt;br /&gt;I keep repeating myself&lt;br /&gt;S.O.S&lt;br /&gt;Soul Out Searching!&lt;br /&gt;S.O.S&lt;br /&gt;Soul Out Seeking!&lt;br /&gt;but I keep missing&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;And so,&lt;br /&gt;until I run out of breath&lt;br /&gt;until words fail me&lt;br /&gt;until I find you&lt;br /&gt;I play the game&lt;br /&gt;play the game&lt;br /&gt;play the game&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;autor: Alan Rubi&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-1675722692161753130?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/1675722692161753130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=1675722692161753130' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1675722692161753130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1675722692161753130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/01/estate-of-mind.html' title='Estate of Mind'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-2424675137325452121</id><published>2009-01-08T11:21:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:23:46.903-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estelle Talavera Baudet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='27 paraguas'/><title type='text'>COGER AL MUNDO POR LOS PIES</title><content type='html'>Calzada.&lt;br /&gt;Vías de tren.&lt;br /&gt;Arcén. Escalera.&lt;br /&gt;La entrada espectacular y desesperada de un casino luminoso;&lt;br /&gt;acera, adoquín, piedras unidas por asfalto.&lt;br /&gt;Tendido eléctrico, ondas de radio, chips, chops, ordenador parlante, interlocutor sin tímpanos y con cables a su espalda, penas indoloras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en medio: una fina línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una simple y fina línea azul que nadie ve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si al mundo se lo cogiese por los pies, cabeza abajo,&lt;br /&gt;la línea separaría el cielo mar del mar cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se lo cogiese por los pies,&lt;br /&gt;ay, si se le pudiese dar la vuelta,&lt;br /&gt;los brazos serían barcos, los pájaros moluscos,&lt;br /&gt;la piel piedra musgosa, el alga pegajosa una amapola de tentáculo.&lt;br /&gt;La palabra una burbuja, la sal el polen.&lt;br /&gt;El aire una corriente de agua marina.&lt;br /&gt;Los bancos de peces bancos de sentar.&lt;br /&gt;Los casinos banquetes de tiburón.&lt;br /&gt;Los tiburones de doble dentadura tú y yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se le diese la vuelta a todo,&lt;br /&gt;ay, si se le pudiese dar la vuelta,&lt;br /&gt;el mundo bajo el agua se herrumbraría.&lt;br /&gt;Si se le diese la vuelta,&lt;br /&gt;quién sabe qué nadar inventaríamos.&lt;br /&gt;Quién sabe qué ahogos, qué diálogos,&lt;br /&gt;qué ondas,&lt;br /&gt;qué tonos de luz,&lt;br /&gt;qué clase de amor pez, roce medusa,&lt;br /&gt;abrazo pulpo, erizo de aire,&lt;br /&gt;volátil caminar, patoso nadar.&lt;br /&gt;Quién sabe —¡quién lo sabe!— cómo sería el clavo,&lt;br /&gt;el clavar, el lento dar, el ágil quitar.&lt;br /&gt;El resbalar de cuerpos por los edificios bajo mar,&lt;br /&gt;por las inmensas y vacías oficinas, tiendas, circos, cárceles,&lt;br /&gt;por las calles sin oxígeno,&lt;br /&gt;cucharas, cuchillos, ventanas&lt;br /&gt;que, bajo agua, da igual abrir que cerrar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autora: Estelle Talavera Baudet. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Estos poemas forman parte del poemario 27 paraguas. "&lt;br /&gt;http://27paraguas.blogspot.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-2424675137325452121?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/2424675137325452121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=2424675137325452121' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/2424675137325452121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/2424675137325452121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/01/coger-al-mundo-por-los-pies.html' title='COGER AL MUNDO POR LOS PIES'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-1563974041673104990</id><published>2009-01-08T11:20:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:50:08.523-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alan Rubi'/><title type='text'>Tu Beso</title><content type='html'>Tu beso &lt;br /&gt;un minuto de inmaculada dulzura &lt;br /&gt;miel encarnada en tus labios &lt;br /&gt;tormenta y bruma &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ese minuto en tus labios &lt;br /&gt;es entender lo que dejo en mi patria &lt;br /&gt;esperanza que no es segura &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tu beso &lt;br /&gt;humedad, respuesta a una oración &lt;br /&gt;que Dios apenas escucha &lt;br /&gt;pedacito de carne &lt;br /&gt;que el viento se lleva &lt;br /&gt;sabor que... que aun se prueba &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ese minuto &lt;br /&gt;me lo llevo conmigo &lt;br /&gt;por egoista &lt;br /&gt;por miedo a creer en lo futuro &lt;br /&gt;esa sonrisa &lt;br /&gt;pequeña caricia &lt;br /&gt;que los hombres por torpeza &lt;br /&gt;no se explican &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ese beso, &lt;br /&gt;ilusión que guarda abril &lt;br /&gt;para ver si los milagros existen &lt;br /&gt;ese minuto lo congelo en el tiempo &lt;br /&gt;para aprender a tener fe &lt;br /&gt;para volver a verte &lt;br /&gt;trocito de ternura &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por: Alan Rubi.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-1563974041673104990?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/1563974041673104990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=1563974041673104990' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1563974041673104990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/1563974041673104990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/01/tu-beso.html' title='Tu Beso'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-2395914987360585128</id><published>2009-01-08T11:19:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:20:08.978-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por J. P. Medina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mas allá del trapecio dorado'/><title type='text'>Mas allá del trapecio dorado</title><content type='html'>Soy de esos hombres obsesionados con la omnipresencia de estar recorriendo las carreteras a todo lo alto de la sierra mirando bajo con altas de autoestima.  De esos pocos marineros de tierra firme que se embarcan a las geometrías doradas del campo, de sus verdes crónicas demás empinadas y su viento reconfortado por la melodía a la par de una canción de Checkfield.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una sola vez al año en que se puede disfrutar de la majestuosidad de un camino abatido por los años, de tierras conquistadas, ensangrentadas, que ahora solo silba de aquí hasta allá por la brisa invernal que sopla por los campos de trigo y maizal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son tierras humildes que arrebatan miradas y uno parece estar completamente solo recorriendo una franja a través de las épocas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son tierras milenarias que van perdiendo su color y todo toma cierto matiz sepia, desarreglado y entumecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme cruzas uno, dos, cinco o diez kilómetros, vas perdiendo velocidad y te das cuenta que has ganado la mitad de los años dorados sobre la cavidad de las piernas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos hombres brotan de la tierra y le van llenando de besos con los cascos del caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y el polvo brinca por cantidades alrededor de ti! Danza con ese ritmo mundano de lo que fueron épocas prosperas, difíciles y tranquilas. Te ves ahí, tomando una copa por la antigua cantina que se postra vieja en ese fantasmagorico pueblo enseguida, o miras buscando ese árbol donde alguna vez te recostaste bajo su sombra a fumar un cigarrillo mientras se consumía estando a unos segundos de quedar profundamente dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es solo en esos mundos donde a las nubes les gusta besar los campos con la sombra. Les gusta la intimidad de los visitantes dormidos que no les prestan atención, muchos de ellos obstinados del trabajo y la rutina que miran al frente, desperdiciando los 360° de colinas y algunas chozas de madera abandonadas o solamente habitadas por los fantasmas de un país en decadencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando se hace de noche y no se ve mas allá del trapecio dorado, la luna se acerca al camino y deja mirar algunas siluetas solitarias por el campo, algunos arboles que se funden y animales que se tumban sobre la tierra para amamantar ese suelo fértil con lo que viene y lo que va del cielo a él y viceversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música se repite y el crepúsculo toca los cerros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carretera continua en linea recta, despiertas y se termina esa pieza de Checkfield que solo acompañaba a ratos, para comenzar de nuevo, y darte cuenta que la carretera ha tomado una curva inmediata, un retorno, un ciclo eterno de algunos minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un viaje infinito que solo se puede apreciar una vez al año, porque cuando menos te lo esperas, ya ha llegado otra vez el día para embarcar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por J. P. Medina&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-2395914987360585128?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/2395914987360585128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=2395914987360585128' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/2395914987360585128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/2395914987360585128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/01/mas-all-del-trapecio-dorado.html' title='Mas allá del trapecio dorado'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-33360364652551487</id><published>2009-01-08T11:18:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:19:08.455-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alan Rubi'/><title type='text'>La Poesía</title><content type='html'>La Poesía es,&lt;br /&gt;el llanto de un amante&lt;br /&gt;la plegaria de su alma&lt;br /&gt;no es rítmica, ni estructura&lt;br /&gt;es respuesta abnegada&lt;br /&gt;a muchas noches de tortura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Poesía&lt;br /&gt;no se lee ni se escribe&lt;br /&gt;se llora o se ríe&lt;br /&gt;son cosquillas del alma&lt;br /&gt;son fantasías,&lt;br /&gt;de una virgen añorando ser tocada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es intento torpe&lt;br /&gt;de los jóvenes con amores nuevos&lt;br /&gt;de los viejos con nostalgia&lt;br /&gt;es el alimento,&lt;br /&gt;de los casi muertos&lt;br /&gt;de los saciados de esperanza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un grito en la obscuridad&lt;br /&gt;a los que buscan ver con palabras&lt;br /&gt;para los despatriados&lt;br /&gt;para los inmigrantes&lt;br /&gt;para los que buscan&lt;br /&gt;y para los que hallan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por: Alan Rubi&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------&lt;br /&gt;Alan Rubi [neo_75@msn.com]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-33360364652551487?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/33360364652551487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=33360364652551487' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/33360364652551487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/33360364652551487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2009/01/la-poesa.html' title='La Poesía'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-4677195427033987553</id><published>2008-11-27T09:16:00.000-08:00</published><updated>2008-11-27T09:17:58.857-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EMILIO ROBLES HORA'/><title type='text'>VIAJE SIN RETORNO</title><content type='html'>(De mi poemario "Polen y Cenizas")&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuela golondrina&lt;br /&gt;ave sin retorno&lt;br /&gt;que al llegar el día&lt;br /&gt;de entregar tus pasos&lt;br /&gt;el invierno triste&lt;br /&gt;te lleve en su bruma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al volver en brazos&lt;br /&gt;del fatal destino&lt;br /&gt;el remordimiento&lt;br /&gt;no encuentre su nido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuela golondrina&lt;br /&gt;sumerge tus alas&lt;br /&gt;en nubes lejanas&lt;br /&gt;y al caer la tarde&lt;br /&gt;cuando el sol se extingue&lt;br /&gt;llegarás al sitio&lt;br /&gt;que buscaste en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivirás eterna&lt;br /&gt;en tus trazos firmes&lt;br /&gt;y aunque no te entiendan&lt;br /&gt;llorarán de pena&lt;br /&gt;cuando hayas partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuela golondrina&lt;br /&gt;eres tú mi ensueño&lt;br /&gt;yo te quise mucho&lt;br /&gt;y te sigo queriendo&lt;br /&gt;y no te das cuenta&lt;br /&gt;que somos lo mismo&lt;br /&gt;en tu vuelo triste&lt;br /&gt;y desordenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo, tu color opaco&lt;br /&gt;impregnado dentro&lt;br /&gt;de mis sentimientos&lt;br /&gt;mas te sigo amando&lt;br /&gt;pues me siento solo&lt;br /&gt;desde que viajaste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuela golondrina&lt;br /&gt;no pude seguirte&lt;br /&gt;y si lo permites&lt;br /&gt;dándome tu vida&lt;br /&gt;yo daré la mía&lt;br /&gt;con tal de encontrarnos&lt;br /&gt;y ser los dos, uno&lt;br /&gt;como en un principio&lt;br /&gt;cuando éramos nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allá en la distancia&lt;br /&gt;donde muere el tiempo&lt;br /&gt;donde nace el alma&lt;br /&gt;y acaban los sueños&lt;br /&gt;seguiremos juntos&lt;br /&gt;hasta confundirnos&lt;br /&gt;en el firmamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------&lt;br /&gt;EMILIO ROBLES HORA, &lt;br /&gt;Mi poemario "Polen y Cenizas"&lt;br /&gt;se publicó por primera vez bajo&lt;br /&gt;el auspicio del CONCYTEC (Consejo&lt;br /&gt;Nacional de Ciencia y Tecnología)&lt;br /&gt;en 1,989 y en una segunda edi-&lt;br /&gt;ción, en el 2,005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-4677195427033987553?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/4677195427033987553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=4677195427033987553' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4677195427033987553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4677195427033987553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/viaje-sin-retorno.html' title='VIAJE SIN RETORNO'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-4255813482176496092</id><published>2008-11-27T09:15:00.000-08:00</published><updated>2008-11-27T09:16:10.333-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CECILIA NAVARRO RIOS'/><title type='text'>Vale, va, no va. Ya fue!</title><content type='html'>Siento como las cosas desaparecen a mi lado, &lt;br /&gt;veo como las palabras son comidas por un sonido chirriante en mi oído. &lt;br /&gt;Nada da, que mas da, ya no va, nada ira.&lt;br /&gt;La ira quedo dormida al lado de la vergüenza,&lt;br /&gt;Cerrando puertas, hoy algo cambiara, &lt;br /&gt;Que opinas, ¿una oportunidad?&lt;br /&gt;Que dices, ¿un eterno te lo dije?&lt;br /&gt;Ya no se si las cosas funcionan como deberían de ser, solo que fui, fui como nadie se ha atrevido a hacerlo, fui  con precauciones, fui con admiraciones,  que de algunas me da arrepentimiento ajeno, fui con sueños, futuros, ahora quedan, solo se paraliza para decirles, quedan...&lt;br /&gt;¿Que es lo que pesa?&lt;br /&gt;¿Que queda ahora?&lt;br /&gt;Una envoltura de hipocresías que debo soportar, en un paraíso de lo vacio, de aquello que se llora teniendo frente a sus ojos, donde el deseo se vuelve realidad, pero se paga con mas de un iva, con mas que un papel, que a nombrar se le dio moneda. &lt;br /&gt;¿Tolerar?&lt;br /&gt;Buscar controlar esos instintos, a veces bajos, a veces  y mas continuos de supervivencia, que se han reflejado en una ira contenida en la mas simpleza de la cordialidad. En la búsqueda incansable de un guante blanco para golpear a quien no debe nada.  Controlar.&lt;br /&gt;Son dudas, ¿y matan?&lt;br /&gt;Si, siempre abra quien muere en el camino de lo tempestuoso, de una vida de bien,  la muerte como compañera fiel, sin falsa cercanía, siempre a mi lado, se hace presente, ya comienzo a extrañarte cuando te alejas, traes desdén, traes recuerdos de realidades. Sigue conmigo y recuérdame que si me voy es contigo, que quienes ya sufrieron alguna vez, sabrán que jamás se regresa igual.&lt;br /&gt;¿Y es un hasta luego?&lt;br /&gt;Así es, el mundo  sigue redondo, hasta donde lo recuerdo, pero mi mundo esta lleno de conexiones, como caminos, son difíciles de borrar, baldíos, vagos, pero ahí conmigo, siempre en memoria, de algún bello momento,  revuelto en mi corazón, mi mente, y esa realidad, que siempre ha buscado hacer las cosas a su modo. &lt;br /&gt;Simplemente digo, ya, este capitulo cierra en espera de una petición del publico, que exijan que la novela sea mas tediosa y regresen personajes de una temporada que pienso dejar sin final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por: CECILIA NAVARRO RIOS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-4255813482176496092?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/4255813482176496092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=4255813482176496092' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4255813482176496092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/4255813482176496092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/vale-va-no-va-ya-fue.html' title='Vale, va, no va. Ya fue!'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-409396116768754181</id><published>2008-11-11T11:49:00.000-08:00</published><updated>2008-11-11T23:02:59.260-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EMILIO ROBLES HORA'/><title type='text'>La Sirena de Plata</title><content type='html'>(De mi poemario: "La Sirena de Plata"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando una noche de insomnio&lt;br /&gt;me llevara hacia la playa&lt;br /&gt;caminando en las orillas&lt;br /&gt;encontrábame disperso;&lt;br /&gt;confundido, anonadado,&lt;br /&gt;reclamando a las estrellas&lt;br /&gt;mi soledad no buscada,&lt;br /&gt;mis infortunios fallidos&lt;br /&gt;el alegrarme en tristeza&lt;br /&gt;el entristecerme alegre&lt;br /&gt;el estar en este mundo&lt;br /&gt;sin estar en ningún sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al creer que me aturdía&lt;br /&gt;huyéndome la cordura;&lt;br /&gt;una ola gigantesca&lt;br /&gt;en borbotones de espuma&lt;br /&gt;irrumpió con sortilegio&lt;br /&gt;apareciendo en la arena&lt;br /&gt;una figura plateada...&lt;br /&gt;Sorprendido del hallazgo&lt;br /&gt;me pareció ver un pez,&lt;br /&gt;mas cuando yo me acerqué&lt;br /&gt;encontréme una Sirena...&lt;br /&gt;...Una Sirena de Plata...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su belleza era suprema;&lt;br /&gt;de cabellos ondulados,&lt;br /&gt;de colores tornasoles.&lt;br /&gt;Su rostro de perfecciones&lt;br /&gt;de simetría ovalada.&lt;br /&gt;Unas manos delicadas&lt;br /&gt;con dedos largos y finos;&lt;br /&gt;sus senos, cual una diosa.&lt;br /&gt;Del ombligo para abajo&lt;br /&gt;lo que parecía escamas&lt;br /&gt;era en verdad, algo frágil&lt;br /&gt;como un vientre de paloma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando quise presentarme&lt;br /&gt;escuchóse unos sonidos:&lt;br /&gt;música del paraíso,&lt;br /&gt;sinfonía celestial;&lt;br /&gt;telepatía en su voz.&lt;br /&gt;Quedé flechado al instante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus labios provocativos&lt;br /&gt;se estrecharon con los míos&lt;br /&gt;y en un abrazo febril&lt;br /&gt;quería fundirme en ella,&lt;br /&gt;disfrutando aquel momento&lt;br /&gt;sin permitirle volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin llegué a comprender&lt;br /&gt;que el placer es pasajero&lt;br /&gt;y por más que prolonguemos&lt;br /&gt;la dicha en tiempo terreno&lt;br /&gt;al final se nos acaba&lt;br /&gt;lo que parecía eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así aquella sirena&lt;br /&gt;nuevamente me envolvió&lt;br /&gt;con su hipnótica canción&lt;br /&gt;y cuando le pedí quedarse...&lt;br /&gt;Otra inesperada ola&lt;br /&gt;acabó mi ensoñación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EMILIO ROBLES HORA (EMROBH) emrobh@hotmail.com "La Sirena de Plata" fue publicada en una primera edición (agotada) el 25 de agosto de 1998 por la Editorial RV de Chiclayo. Av. Grau 350 Tda. 105 Telf.- 074270185&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-409396116768754181?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/409396116768754181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=409396116768754181' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/409396116768754181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/409396116768754181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/y-cmo-era-la-sirena.html' title='La Sirena de Plata'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-6565773444523624624</id><published>2008-11-10T11:09:00.001-08:00</published><updated>2008-11-10T11:09:50.384-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cristian Páez'/><title type='text'>Yamila Almada</title><content type='html'>Es de público conocimiento la existencia del mundo físico en el tiempo presente, digo, en lo más estricto de la definición, en este ahora, en este instante, efímero. Son muchos los que creen -bastante menos los que teorizan- sobre la existencia del futuro más allá del uso del tiempo verbal; y son muy pocos los que han experimentado el viaje al futuro. Es el caso de Yamila Almada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde caminando por Balcarce, Y. dobló en Venezuela para ir hasta Paseo Colón. Se tentó su alma de niña con la bajadita y se echo a correr. A mitad de cuadra alcanzó la velocidad de la luz (exageramos, sólo para acomodarnos en el estante científico del mundo posible) y, cuando vió que esquivar el poste que prohíbe estacionar sería imposible, sucedió algo extraordinario: llegó a la esquina y se vio perfectamente detenida sobre el cordón de Paseo Colón, esperando que el semáforo pintara de blanco al hombrecito que permite cruzar. Y cuando decimos "se vió" es porque "ella" era una y la "ella" vista era otra, sin embargo, eran la misma en diferente tiempo: el trotecito la llevó cuatro segundos al futuro (aprox.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Y. entendió esto, se dispuso a perseguir su futuro con cautela. Pronto se dió cuenta que mientras "ella" existiese, su vida estaba asegurada, de modo que dejó de preocuparse por mirar a ambos lados al cruzar la calle. Inevitablemente llegaron las dudas ¿Dejó de existir en el tiempo del que se fue? Se respondió que sí ¿Hay tiempo pasados? Necesariamente sí. A propósito ¿Cómo volver el tiempo atrás? No lo sabía, era muy joven ¿Qué sucedería si ella se encontrase con su ella futura? Aunque pensó que las paradojas de las películas eran fantasías exageradas, decidió pensarlo un poco mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansada de vagar sola, de ser turista en un tiempo inmediato que no mostraba nada nuevo al presente que ahora extrañaba, decidió lanzar una moneda. Si sale el sol, provoco el encuentro; si sale la casita, busco el modo de volver a mi hora, se dijo. Levantó la vista para mirarse caminando cuatro segundos adelante y se vió lanzando la moneda. En ese momento descubrió que cruzar la calle sin mirar fue una locura, que su pasado proyectado allí delante suyo dependía de su vida de este momento. Caminó hasta donde se vió y lanzó la moneda. Sol. Sol inutil. Maldito sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así vivió Y. durante un tiempo (obviedad casi tautológica), persiguiendo cada movimiento de su "ella", sin libertad para elegir sus actos, sosteniendo los caprichos de su proyección. Una tarde su "ella" jubaga en Parque Lezama y subiendo a la carrerita los escalones del anfiteatro, desapareció. Se sintió liberada de sus caprichos, se sintió más grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefirió no pensar que era la proyección de aquella con la que había cambiado los tiempos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;----------------------&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cristian Páez&lt;br /&gt;Buenos Aires, Argentina&lt;br /&gt;http://porfintefuistemabel.blogspot.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-6565773444523624624?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/6565773444523624624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=6565773444523624624' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6565773444523624624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6565773444523624624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/yamila-almada.html' title='Yamila Almada'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-2544847969079150785</id><published>2008-11-06T08:46:00.001-08:00</published><updated>2008-11-06T08:46:58.381-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lilia Hernández Vergara'/><title type='text'>Síncope</title><content type='html'>Está pálida –pensaba – las luces tenues iluminaban su rostro. - Se ve tan bella aun en el ocaso-, entonces un aroma a flores lo inquietó. Destilaba en la habitación una mezcla entre perfume y aroma de las rosas recién cortadas del jardín que le impedían inhalar el aire fresco de la tarde. Volvió a mirarla, le parecía que respiraba. Se quedó contemplándola mientras el sol afuera se apagaba tras unas nubes vestidas del rojo del ocaso y de un gris de alma enlutada.&lt;br /&gt; Ya no lloraba, estaba seco como un viejo árbol de otoño, aunque en su alma quedaba la hojarasca mojada. Todo pasó tan rápido. Se quedó solo, con ella. La observaba. Impávida. La besó y sintió la última humedad que se esfumaba de su cuerpo que ya comenzaba a helarse. Una lágrima rodó por su rostro lívido, sólo él pudo verla, cristalina rodaba y caía. Se acercó estaba seguro que en su rostro rodaba una lágrima, veía sus ojos cerrados y parecían húmedos. Cuántas veces sintieron el rocío mojando sus rostros en las madrugadas cuando ocultos tras los árboles debían amarse.&lt;br /&gt; Lo miraba, tantas añoranzas la embargaron que no pudo contener una lágrima y sintió un leve calor en su mejilla. Esperó. La lágrima rodó y cayó al suelo pudo oír su caída en la fría baldosa, como aquella noche escarchada en que debían olvidarse en un adiós eterno. – No podemos seguir juntos – le había dicho con los ojos llenos de amor y de olvido – cada día se hace más difícil. Y se alejaba haciendo crujir la escarcha con sus pesadas botas mientras la dejaba sola, y ella ahí parada en el frío se quedo mirándolo. Hoy estaba ahí con ella; pese a ello ¡qué lejano le parecía su rostro!, ¡qué vacío le hacía sentir su mirada!&lt;br /&gt; Su cuerpo velado, cubierto con una sábana. No había nadie en aquella habitación. La atmósfera que producía el humo de los inciensos lo ahogaba y salió; afuera la niebla lo envolvía todo, miró la noche, no conciliaba el sueño y encendió un cigarrillo que le alumbró el rostro descompuesto, pero nadie se fijaba en él, ella sí, lo miraba, al menos eso creía, percibía; los demás estaban adentro, enfrascados en su propio dolor, no sabían; de pronto sintió un roce en su mano, era una brisa fría que le susurraba algo extraño.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Caminaba entre aquella gente como ida de su lázaro cuerpo, de vez en cuando un suspiro – lejano – se le oía. Lo buscó, consideró inconcebible que volviera a dejarla sola, sentía que la oscura noche ya comenzaba a pesarle en el cuerpo. Ahí estaba, fumando un cigarrillo como cada vez que algo le inquietaba, qué extraños recuerdos le afligían esta noche, tan bella a pesar del entorno fúnebre que se respiraba en aquella casa. Por qué la gente no la advertía. Se quedó observándolo, y de pronto la agonía se apoderó de su pecho henchido, sentía que no la veía, tal vez no quería que los descubrieran juntos, había tanta gente y no entendía qué pasaba. Parecía solo en el infinito y con la mirada serena, ella lo conocía bien y sabía que ocultaba su angustia, fumaba un cigarrillo y el humo se mezclaba con el vaho helado de la noche. Lo extrañaba, tantas veces fue su abrigo y su mano, su mano, intentó tocarla, qué lejos parecía todo; sin embargo algo remeció el minúsculo espacio donde se encontraba, un presentimiento y desazón se apoderó de su ser, intentó hablarle y él no la escuchaba, el vacío de su soledad la embargó absolutamente y entonces se volvió un ser totalmente perceptible.&lt;br /&gt; Abrió los ojos, oscuridad, aislamiento. Dónde estaba, acaso era verdad, ahora entendía tantas cosas. Pero qué tarde se daba cuenta del motivo del adiós, ya nada podía hacer estaba sola y nadie la oiría. Afuera un murmullo imitaba una oración; no lograba elucidar lo que ocurría, qué calor la consumía. Intentó moverse y sólo logró un suave roce con la seda que la enfundaba entera, de nuevo procuró moverse – en vano – su cuerpo no respondía a su súplica mental. Extenuada se desvaneció sin consuelo. Nadie siquiera escuchó.&lt;br /&gt;&lt;p&gt; Oía sus latidos, el rumor de la seda le golpeaba las sienes. Como un enajenado intentó suspender su partida, pero sus amigos lo contuvieron – debes resignarte – déjala partir - Abrumado y confundido contemplaba la urna que seguía borrándose en la tierra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lilia Hernández Vergara  &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-2544847969079150785?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/2544847969079150785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=2544847969079150785' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/2544847969079150785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/2544847969079150785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/sncope.html' title='Síncope'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-679029600814243152</id><published>2008-11-06T08:44:00.001-08:00</published><updated>2008-11-06T08:44:54.401-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nicolás A. Alvarez Lozzi'/><title type='text'>Me precipito</title><content type='html'>Me precipito&lt;br /&gt;con premeditada violencia&lt;br /&gt;Prisionero en la clepsidra&lt;br /&gt;Un fragmento&lt;br /&gt;Humeante del día&lt;br /&gt;convoca &lt;br /&gt;los párpados en noche&lt;br /&gt;Irreverentes seres &lt;br /&gt;lanzados al paño azul&lt;br /&gt;del juego&lt;br /&gt;Hay una ecuación&lt;br /&gt;Insistente &lt;br /&gt;se reitera&lt;br /&gt;Dibuja una forma&lt;br /&gt;Que constela&lt;br /&gt;Se perpetúa&lt;br /&gt;Sin descanso&lt;br /&gt;Nos hiere&lt;br /&gt;La muerte no sabe&lt;br /&gt;Las latitudes que conmueve&lt;br /&gt;en su oficio&lt;br /&gt;No entiende el dolor&lt;br /&gt;La violenta polaroid&lt;br /&gt;que hamaca&lt;br /&gt;La ausencia en h del abrazo&lt;br /&gt;Piel deamante&lt;br /&gt;Un rincón de luna&lt;br /&gt;está su sangre de espaldas&lt;br /&gt;Hay ganas&lt;br /&gt;Otra caricia de arena&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                           Nicolás A. Alvarez Lozzi&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                               Mar del Plata, Argentina, noviembre 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-679029600814243152?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/679029600814243152/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=679029600814243152' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/679029600814243152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/679029600814243152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/me-precipito.html' title='Me precipito'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-8640696239312110123</id><published>2008-11-04T16:54:00.000-08:00</published><updated>2008-11-04T17:00:09.698-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Romina Carbonetti'/><title type='text'>El Ascensor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El Ascensor&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Salió de su departamento. Se paró frente al ascensor y miró el rectángulo de la puerta de madera marrón. Vio nuevamente esos reflejos azules. Parecía haber una persona flotando allí.Su cuerpo se sentía empujado, algo lo imantaba, lo atraía hacia el interior de esa capsula de cemento que parecía un nicho.La luz se encendió en el espacio lleno de sombras negras y azules fluorescentes.Abrió la puerta, entró. Pulsó el cero.Se miró en el espejo, hubiera querido abrirse el rostro con un pedazo de este. Se acomodó la corbata, sintió su perfume llenándolo todo. Tocó las paredes lllenas de texturas, ese color crema… ¡qué sensación de tristeza monótona!, ¡de desesperación algo fúnebre!.Salió del ascensor casi sintiendo que sus pies se pegaban a el.Hacía solo unos días que vivía en un décimo piso. Siempre había preferido estar cerca del suelo.Desde el primer momento en que había tenido que abordar ese lúgubre transporte se había sentido capturado, intensamente atraído.Este solo ocupaba sus pensamientos en aquellos momentos en que debía utilizarlo y no se cuestionaba así mismo lo que le estaba ocurriendo, ni se lo contaba a nadie.Esa noche llegó cansado, iba a ser una larga noche, quería dejar todo arreglado porque había invitado a Miguel y a Pedro a almorzar al día siguiente.Subió y antes de que se diera cuenta la puerta del ascensor se había cerrado, no era automático.Sin intranquilizarse demasiado se apoyó en el espejo, sintió una sensación de ardor, una corriente de dolor a lo largo de sus brazos, de su espalda y de su ingle. Estaba inmóvil y con los ojos fijos en el techo. El ascensor se detuvo en el noveno piso y abrió sus puertas obligándolo a descender. Él con la camisa ensangrentada y la mirada perdida cayó de rodillas.Subió las escaleras arrastrándose. La sangre comenzó a teñir también sus pantalones. En su rostro no se reflejaba gesto alguno.Entró a su casa empujando al resto de su cuerpo con sus brazos.Se metió en la bañera.De repente pareció despertar de su estado hipnótico.Tomó el desinfectante y las vendas y tapó sus extrañas heridas.Ordeno perfectamente el resto de su departamento.Se acostó en su cama impecablemente tendida con sábanas llenas de manchas rojo oscuras.Sus amigos llegaron un rato antes del almuerzo.Llegó el momento del acostumbrado brindis y él feliz se levantó y caminó hacia la cocina, iba a descorchar su mejor champagne.Pero en el freezer solo quedaba una botella, ¿cómo podía habérsele pasado por alto?.Les dijo a sus amigos que bajaría al supermercado y en un momento regresaría.La puerta del ascensor estaba abierta.Lo estaba esperando.Él miró hacia los costados…Entró lentamente. Hacía mucho calor ahí dentro.Comenzó a bajar, pero de repente la caja mortuoria se detuvo entre dos pisos.Todo quedo a oscuras.De pronto aparecieron las sombras, las que veía siempre por el hueco de la puerta flotando en el precipicio. Sombras con formas humanas, de bocas enormes y ojos rasgados.Volvió a sentir el ardor recorriendo su cuerpo.Su mano subía lenta y suavemente por su cara.Tenía el parpado derecho en carne viva.Sus dedos pasaban el filo de la navaja por el contorno de sus pómulos. Los arrastró luego sobre las paredes tratando de imitar a través de trazos sanguíneos los extraños rostros que lo rodeaban y parecían sumergirse en él.Sus dedos se hundieron en el cristal rompiéndolo y este traspaso despacio, muy despacio sus pies.Él vibraba en movimientos circulares.La escena parecía un collage.Parecía querer hundirse en la obscenidad de su desfiguración.No había más que la intensidad de su sangre haciendo hervir su cuerpo. El fastidio incesante del daño prolongado pero necesario.El ascensor estaba adentro de su mente y aplastaba su cráneo maloliente. Lo aplastaba cortando sus compulsivas extremidades.Él ya no podía luchar mas, debía dejar que esa vieja máquina de metal lo torturara hasta el final, hasta que todo en él al fin se enmudeciera.El ascensor se detuvo en el décimo piso.Algo tembloroso entró caminando al departamento. Atravesó la cocina y llegó al comedor.Miguel y Pedro lo vieron pasar sin pronunciar palabra, sin hacer movimiento alguno.Entró a la bañera, siempre al rojo vivo y cerró los ojos.Estaba exhausto.Pedro encendió la televisión y Miguel bajó por la champaña.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Fin&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Romina Carbonetti&lt;br /&gt;Ciudad y País: Córdoba Capital. Argentina.&lt;br /&gt;Blog: http://rominacarbonetti.blogspot.com/.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-8640696239312110123?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/8640696239312110123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=8640696239312110123' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/8640696239312110123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/8640696239312110123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/el-ascensor.html' title='El Ascensor'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-7373216534966296887</id><published>2008-11-04T16:53:00.000-08:00</published><updated>2008-11-04T16:54:03.854-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ximena Garcia'/><title type='text'>LA ESPERA</title><content type='html'>LA ESPERA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día se hace largo cuando  no estás, te espero y aunque me ocupe en hacer una y mil cosas el tiempo pasa lentamente como si fuese una película que no puede rodar bien. En fin. Por la mañana hago el aseo, realizo las compras para la casa, preparo la comida, voy a buscar los niños al colegio y mientras manejo pienso que a la hora de almuerzo es cuando más infidelidades se cometen. Me sobresalto. Tú no eres de esos. Ya en el colegio los peques me saludan con un afectuoso beso me muestran sus notas y luego nos dirigimos a la casa donde seguro estará él esperándonos y mientras  lo hace mirará el diario en busca de las novedades financieras, si el dólar bajó, como se movieron las acciones ese día. Llegamos  y tú no estás, seguramente te habrás atrasado o quizás te quedaste haciendo trabajo como muchas veces sucede....!En fin ¡ Los niños miran el plato humeante de sopa que te coloqué a pesar de que no estás, pero  ellos son tan discretos que no dicen nada. El almuerzo transcurre apaciblemente sin novedades, no llamas pero no me preocupo ya sabré de ti. En tanto voy a dejar a los niños a la escuela nuevamente y aprovecho de comprar algunas cosas en el centro comercial. Tentada adquiero un baby doll rojo pensando en lo agradable que será darte la sorpresa, y además  de paso acortar ciertas diferencias y distancias que hemos tenido en este último tiempo.&lt;br /&gt;Regreso  a casa llena de ilusiones y expectativas, me encuentro con los niños de vuelta de clases, tranquilos haciendo sus tareas unos y viendo televisión otros....mientras, abro las camas pienso en Jaime que no ha llegado. Quisiera  llamarlo  al trabajo pero desisto de la idea pues no quiero interrumpirlo, además si lo hago sería objeto de burla de sus compañeros quienes le dirán”:  Jaime te está llamando la mano que aprieta........”&lt;br /&gt;Las horas pasan sin saber nada de ti, coloco el guatero en nuestra cama enrollando el pijama  en él como a ti te gusta, y pienso en la sorpresa que te espera. Los niños ya están acostados y a punto de dormir las luces apagadas y yo esperándote cual regalo envuelta en este baby doll rojo. Las diez y no llegas. Las doce y no regresas. Las tres de la mañana y no apareces. Preocupada llamo al trabajo y nadie contesta, en la casa de tus amigos tampoco pues están durmiendo. Angustiada  telefoneo a la policía para avisar de tu desaparición. El Teniente Benavides que ya me conoce de sobra por el número de veces que he llamado por lo mismo dice: Señora, su marido no está en la comisaría, tampoco en los hospitales. Lamento ser yo el que tenga que recordarle que murió hace más de un año......... &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ximena Garcia&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;derechos de autor reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-7373216534966296887?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/7373216534966296887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=7373216534966296887' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/7373216534966296887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/7373216534966296887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/la-espera.html' title='LA ESPERA'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7408418314848231803.post-6272267715625927192</id><published>2008-11-03T23:15:00.000-08:00</published><updated>2008-11-03T23:26:22.921-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gaceta editorial'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pequeñas y grandes letras'/><title type='text'>Gaceta Editorial  Convoca:</title><content type='html'>Para todos aquellos que alguna vez nos enviaron un correo preguntándonos como y donde podían exhibir su obra, Gaceta Editorial se complace en invitarles a formar parte de nuestro nuevo espacio “PEQUEÑAS Y GRANDES LETRAS”.&lt;br /&gt;No importa que largo o corto sea tu texto, no importa si es poesía, cuento, relato o solo un renglón. No nos importo lo largo o inexperto de tu trayectoria, Gaceta Editorial ha creado este espacio para llenarlo de letras, largas, cortas, profundas, sinceras, contadoras de historias, representantes de sentimientos o simplemente de carácter exorcista. Envíanos tu obra a contacto@gacetaeditorial.com y en El subject escribe: “PEQUEÑAS Y  GRANDES LETRAS”, Tu texto será sometido a un dictamen de calidad y después colocado en nuestro blog, donde tú y nuestra red de lectores podrán encontrarlos. &lt;br /&gt;NOTA: Participa todo tipo de cuentos, ensayos, relatos, poesías y demás que estén escritas en español. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7408418314848231803-6272267715625927192?l=pequenasygrandesletras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/feeds/6272267715625927192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7408418314848231803&amp;postID=6272267715625927192' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6272267715625927192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7408418314848231803/posts/default/6272267715625927192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pequenasygrandesletras.blogspot.com/2008/11/gaceta-editorial-convoca.html' title='Gaceta Editorial  Convoca:'/><author><name>Gaceta Editorial</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
